domingo, 22 de mayo de 2011

La mujer en Japón y el mercado laboral


Existen demasiados hechos fehacientes y presentes en la vida diaria que demuestran que las mujeres japonesas han de enfrentarse aún a una gran discriminación. El ejemplo más claro es que una mujer obtiene un sueldo más bajo que un hombre en un mismo puesto de trabajo. En Japón las mujeres, ganan un 44% menos que los hombres, es decir, es la diferencia de los ingresos entre hombres y mujeres más grande de los países desarrollados. La discriminación de la mujer japonesa comienza antes de la contracción. A pesar de que la mayoría de los hombres tienen que realizar exámenes escritos o presentar cartas de recomendación, durante el proceso de selección de las trabajadoras se suele prescindir de estas formalidades y las pruebas se reducen a una simple entrevista (Whitehill 1994).
En Taiwán, también predominó el confucianismo como ideología aplicable a cualquier ámbito, pero se convirtió en algo más práctico y menos arraigado en el núcleo familiar vivo. Es decir, a pesar de utilizar la interpretación de las obras de Confucio, para dirigir la economía y la política, dentro del núcleo familiar se aplicaba a los ancestros y a la veneración de los antepasados, haciendo menor hincapié en la obediencia a los maridos o a los hermanos mayores.

El gobierno japonés debería haber dejado claro que, a pesar de aplicar esta ideología a la economía, la política o la educación, renunciaba y desechaba las teorías originadas en torno a la inferioridad de las mujeres. En lugar de presumir del éxito  de sus teorías confucianas debería mostrar mayor interés en aclarar cuáles son las consignas degradatorias y discriminatorias.

Aún hoy hay un alto porcentaje de hombres japoneses que sigue declarando en numerosas encuestas que las mujeres deben encargarse de la casa, y cuando se les pregunta por el tipo de mujer con el que quieren casarse, siempre incluyen cualidades de una buena ama de casa : habilidades culinarias, de orden, de limpieza, etc. La fórmula "The externa world is for men and the domestic world is for women (Mason y Jensen 1999:155) parece haber estado vigente en Japón hasta hace relativamente poco. Así la discriminación muchas veces se ve incentivada por el propio comportamiento de las mujeres que luchan por convertirse en el ideal que dibujan los hombres en sus mentes.

 Fuente: Kokoro . Revista para la difusión de la cultura japonesa. Nº 2. 2010. Págs 10 -12.

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